viernes

Se la ve hermosa


 


    Se cierran los botones, se bajan las mangas, se esconden los miedos. No es difícil. Se pone el abrigo, se agarra la llave. Se cuentan las monedas, se cruza la calle. El sol en la cara, la gente que pasa y las voces. Las voces no dejan hablar. Se compran las flores, se sube al ómnibus, se abre la ventana.


    Se baja en el lugar que dijeron ellos, se dobla la esquina. No es difícil. El sol en la nuca, la gente que pasa y las voces. Las voces no dejan pensar. Se abre la reja, se cruza el jardín sin pisar el pasto. Se revisa el papel, se asegura que es el sitio, se peina con las manos, se sonríe.


    Se la ve hermosa, se le dan las flores, se le habla. No es difícil. Se le dice que es un lindo barrio, no es tan lejos. El jardín, los vecinos tranquilos, sin voces. Se mira el paisaje, se la escucha ofreciendo entrar. Se mira el reloj, se responde que no hay tiempo, que otra vez será. Se le abraza, se siente su perfume, se le acaricia el pelo.


    El sol en la espalda, la gente que viene y los ve. Las miradas no dejan soñar. Se le desea suerte, se da vuelta atrás y no se mira de nuevo. Se esquiva otra lápida, se actúa normal. No es difícil.

1 comentario:

Anónimo dijo...

hermosa tu
Rosa (calordehogar!)